EL BOTELLÓN
Ya me andaba de noche emborrachando,
el botellón
con la pandilla.
Toda la calle nuestra,
los cantos y los gritos
se oían desde lejos.
Ya los vecinos
hartos de tanto ruido
a la Poli llamaron y corrimos.
Del brazo yo me agarro con Julián,
tambaleantes,
titubeantes,
bailamos el can-cán.
Yo le digo no corras
los polis con sus porras
amenazantes
a los desplantes
responden que olvidemos las camorras.
Ya me andaba de noche emborrachando,
el botellón
con la pandilla.
Toda la calle nuestra,
los cantos y los gritos
se oían desde lejos.
Ya los vecinos
hartos de tanto ruido
a la Poli llamaron y corrimos.
Del brazo yo me agarro con Julián,
tambaleantes,
titubeantes,
bailamos el can-cán.
Yo le digo no corras
los polis con sus porras
amenazantes
a los desplantes
responden que olvidemos las camorras.
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