Sigifredo Silva Rodríguez
Poeta adicto al portal
El plebeyo caía fulminado a consecuencia de un virus que azotaba a la humanidad; lamentos que precedían al último suspiro se oían por doquier. La muerte vapuleaba al más débil.
Mientras tanto, el rey de todo el imperio propiciaba lanzamientos espaciales para escudriñar los lugares más remotos invirtiendo inmensas fortunas.
No le atormentaba la muerte del vulgo, más bien, consideraba que era necesario su desaparición por ser una pesada carga al reino; por lo que los antídotos producidos crearon desconfianza en la servidumbre, especialmente entre los de edad madura.
Una noche cuando el rey festejaba alborozado con sus aliados por ser el terrícola más poderoso, se apareció un extraño personaje con un antifaz cubriendo su rostro.
La sorpresa fue total cuando al desenmascararlo carecía de faz. Ipso facto, de ese personaje, sin rostro, se comenzaron a escapar millares de virus que en un santiamén arrasaron con toda esa estirpe.
Relato basado en un cuento de Edgar Allan Poe.
Mientras tanto, el rey de todo el imperio propiciaba lanzamientos espaciales para escudriñar los lugares más remotos invirtiendo inmensas fortunas.
No le atormentaba la muerte del vulgo, más bien, consideraba que era necesario su desaparición por ser una pesada carga al reino; por lo que los antídotos producidos crearon desconfianza en la servidumbre, especialmente entre los de edad madura.
Una noche cuando el rey festejaba alborozado con sus aliados por ser el terrícola más poderoso, se apareció un extraño personaje con un antifaz cubriendo su rostro.
La sorpresa fue total cuando al desenmascararlo carecía de faz. Ipso facto, de ese personaje, sin rostro, se comenzaron a escapar millares de virus que en un santiamén arrasaron con toda esa estirpe.
Relato basado en un cuento de Edgar Allan Poe.