prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tan fuerte fue el cambio que diste a mi vida
que
al pino que crece frente de mi casa
le han salido hojas,
ha dejado de tener espinas, de pinchar el aire
de la mañana.
Y esa paloma que roba pan de los vecinos
y te lo trae cuando abres la ventana,
es mi alma.
Feliz el encuentro de tus zapatos con tacones
con mi jardín,
en los huecos que dejaron, en la tierra fresca y mojada,
encontraron casa semillas de flores
que trajo el viento,
y la calle por la que vas y vuelves
está ahora llena de rosas.
El sol se queda entre las sabanas
que tienen tu perfume
y empieza a roncar con luz de miel.
que
al pino que crece frente de mi casa
le han salido hojas,
ha dejado de tener espinas, de pinchar el aire
de la mañana.
Y esa paloma que roba pan de los vecinos
y te lo trae cuando abres la ventana,
es mi alma.
Feliz el encuentro de tus zapatos con tacones
con mi jardín,
en los huecos que dejaron, en la tierra fresca y mojada,
encontraron casa semillas de flores
que trajo el viento,
y la calle por la que vas y vuelves
está ahora llena de rosas.
El sol se queda entre las sabanas
que tienen tu perfume
y empieza a roncar con luz de miel.