En un sitio no muy lejano,
dos locos discuten para
sopesar sus penas,
uno habla con nadie;
el otro,
canta para callar la voz interna
que lo acompaña.
Dos locos confusos,
la gente los ve parlotear,
se ríen sin parar,
nada los asusta,
pues en su mundo están.
Estos locos que he de comentar,
ahora viven en palacios de cartón,
rodeados de jardines de hojalatas,
en ausencia del día y la noche,
a la espera de nuevas voces
que escuchar.
MJRS
dos locos discuten para
sopesar sus penas,
uno habla con nadie;
el otro,
canta para callar la voz interna
que lo acompaña.
Dos locos confusos,
la gente los ve parlotear,
se ríen sin parar,
nada los asusta,
pues en su mundo están.
Estos locos que he de comentar,
ahora viven en palacios de cartón,
rodeados de jardines de hojalatas,
en ausencia del día y la noche,
a la espera de nuevas voces
que escuchar.
MJRS