Anoche lloraba un niño,
anoche le oí llorar,
lloraba con desconsuelo,
con lágrimas de verdad,
era el hijo de un obrero
que lloraba por su pan,
anoche lloraba un niño,
no quiero oírle llorar,
pues sus lloros son acero
en las chispas del cortar,
que me atraviesan el cuerpo,
sus lágrimas de cristal
se hacen para mí, de hierro,
no quiero que llore mas,
pues ese niño, es mi hijo,
y tú el que me das el pan,
por lo tanto, dobla el peso,
paga por mí lo cabal,
pues tengo furor de acero
y cuchillo “pa” cortar
de tu vida los anhelo,
tú me debes de pagar
lo que merece mi esfuerzo,
y no en lo que me valora
sin conocerme el gobierno,
y si no, que a ellos le pidan,
como le pide a este obrero,
la alegría de sus ojos,
ese muchacho moreno
que anoche pedía pan,
llorando con desconsuelo.
anoche le oí llorar,
lloraba con desconsuelo,
con lágrimas de verdad,
era el hijo de un obrero
que lloraba por su pan,
anoche lloraba un niño,
no quiero oírle llorar,
pues sus lloros son acero
en las chispas del cortar,
que me atraviesan el cuerpo,
sus lágrimas de cristal
se hacen para mí, de hierro,
no quiero que llore mas,
pues ese niño, es mi hijo,
y tú el que me das el pan,
por lo tanto, dobla el peso,
paga por mí lo cabal,
pues tengo furor de acero
y cuchillo “pa” cortar
de tu vida los anhelo,
tú me debes de pagar
lo que merece mi esfuerzo,
y no en lo que me valora
sin conocerme el gobierno,
y si no, que a ellos le pidan,
como le pide a este obrero,
la alegría de sus ojos,
ese muchacho moreno
que anoche pedía pan,
llorando con desconsuelo.