El cieguito musiquero.

El Poeta del Asfalto

Poeta adicto al portal
El viejo flaquito, flaco.
Saco gastado,
se calcina bajo el Sol de enero,
como cuando laburaba en la cosecha.

Hoy, sin jubilación.
Con su bastón blanco
y sus lentes negros.
Con su gorro dispuesto en el piso,
recibiendo limosna "pa´ pagar la pieza".
Se tapa con un diario la cabeza,
mientras la recuesta contra la pared.
Y piensa,
piensa que hay un tiempo para todo.

Vivirás,
vivirás
y un día querrás descansar.
Descansar y nada más.

Y tararea la canción aquélla,
“Hay un pago en el mundo,
donde todo es verde,
donde todo es bello.”

Y se le va la cansando la mano de tenerla en alto.
Y el Sol le da de lleno ya en la cara sonriente,
aunque no puede verlo.
Y ya contra la pared se va quedando como dormido.

Cieguito de la acordeona,
hay un hueco en la pared donde siempre te sentabas.
Te extrañamos los que pasamos por allí todos los días.

Bracero de la tristeza.
Trabajaste tu vida toda
y nunca diste trabajo.

Hay un tiempo para todo.
Para adentro habrás pensado:
“Sólo descansar,
descansar tan sólo”

Te reís,
viéndonos girar las cabezas buscándote desde tu nube.
Preguntándonos entre nosotros en la parada del colectivo.
“¿Ande habrá ido el ciego?”

Y nos cantas riéndote desde arriba.
Sin que te escuchemos
“Hay un pago en el mundo,
Donde todo es verde,
Donde todo es bello.
Donde rugen las aguas,
Donde el aire besa,
Dónde nace el cielo”.
 
El viejo flaquito, flaco.
Saco gastado,
se calcina bajo el Sol de enero,
Como cuando laburaba en la cosecha.

Hoy, sin jubilación.
Con su bastón blanco
y sus lentes negros.
Con su gorro dispuesto en el piso,
recibiendo limosna "pa´ pagar la pieza".
Se tapa con un diario la cabeza,
Mientras la recuesta contra la pared.
Y piensa,
piensa que hay un tiempo para todo,

Vivirás,
vivirás,
y un día querrás descansar.
Descansar y nada más.

Y tararea la canción aquella,
“Hay un pago en el mundo,
donde todo es verde,
donde todo es bello.”

Y se le va la cansando la mano de tenerla en alto.
Y el Sol le da de lleno ya en la cara sonriente,
aunque no puede verlo.
Y ya contra la pared se va quedando como dormido

Cieguito de la acordeona,
hay un hueco en la pared donde siempre te sentabas.
Te extrañamos los que pasamos por allí todos los días.

Bracero de la tristeza.
Trabajaste tu vida toda,
y nunca diste trabajo.

Hay un tiempo para todo.
Para adentro habrás pensado:
“Sólo descansar,
descansar tan sólo”

Te reís,
viéndonos girar las cabezas buscándote desde tu nube.
Preguntándonos entre nosotros en la parada del colectivo.
“¿Ande habrá ido el ciego?”

Y nos cantas riéndote desde arriba.
Sin que te escuchemos
“Hay un pago en el mundo,
Donde todo es verde,
Donde todo es bello.
Donde rugen las aguas,
Donde el aire besa,
Dónde nace el cielo”

ENTRE A MI PAGO SIN GOLPEAR.

Mi querido , este te ha quedado hermoso, acà del otro lado de la cordillera , te abrazo y por Dios que voy buscàndo siempre a aquel flaquito, =====hoy moqueo con tu poema....hoy moqueo.... No hay derecho.

Tenès un corazòn de caramelo y del color del oro, eso es lo que tenès.
Va este mì segundo amargo de la tarde luego del partido de los chicos de la Sub 20.
Bravo!!! 5 estrellas del foro y las infinitas del cielo Bonaerense en primavera.
Chau
 
El viejo flaquito, flaco.
Saco gastado,
se calcina bajo el Sol de enero,
Como cuando laburaba en la cosecha.

Hoy, sin jubilación.
Con su bastón blanco
y sus lentes negros.
Con su gorro dispuesto en el piso,
recibiendo limosna "pa´ pagar la pieza".
Se tapa con un diario la cabeza,
Mientras la recuesta contra la pared.
Y piensa,
piensa que hay un tiempo para todo,

Vivirás,
vivirás,
y un día querrás descansar.
Descansar y nada más.

Y tararea la canción aquella,
“Hay un pago en el mundo,
donde todo es verde,
donde todo es bello.”

Y se le va la cansando la mano de tenerla en alto.
Y el Sol le da de lleno ya en la cara sonriente,
aunque no puede verlo.
Y ya contra la pared se va quedando como dormido

Cieguito de la acordeona,
hay un hueco en la pared donde siempre te sentabas.
Te extrañamos los que pasamos por allí todos los días.

Bracero de la tristeza.
Trabajaste tu vida toda,
y nunca diste trabajo.

Hay un tiempo para todo.
Para adentro habrás pensado:
“Sólo descansar,
descansar tan sólo”

Te reís,
viéndonos girar las cabezas buscándote desde tu nube.
Preguntándonos entre nosotros en la parada del colectivo.
“¿Ande habrá ido el ciego?”

Y nos cantas riéndote desde arriba.
Sin que te escuchemos
“Hay un pago en el mundo,
Donde todo es verde,
Donde todo es bello.
Donde rugen las aguas,
Donde el aire besa,
Dónde nace el cielo”

Muy humanos sentimientos: que detienes tu pluma para describir la tristeza de los desposeidos... ¡Que pena!...que dolor en estas calles...y que bueno que te detengas a mirar la tristeza...me llegó mucho tu poema.Mis estrellas y mis saludos.*Coral*
 
Cieguito de la acordeona,
hay un hueco en la pared donde siempre te sentabas.
Te extrañamos los que pasamos por allí todos los días.


Hay ciegos que pueden ver más que lo videntes, a pesar de quienes no lo miran. Gracias a tus versos, podemos ver al musiquero... que ojalá ande de jubileo por el paraíso.

Conmovedor.

Un abrazo, compañero.
 
Precioso poema. Es como un cuento de soledad y desamparo. Enhorabuena y un saludo.
 
El viejo flaquito, flaco.
Saco gastado,
se calcina bajo el Sol de enero,
Como cuando laburaba en la cosecha.

Hoy, sin jubilación.
Con su bastón blanco
y sus lentes negros.
Con su gorro dispuesto en el piso,
recibiendo limosna "pa´ pagar la pieza".
Se tapa con un diario la cabeza,
Mientras la recuesta contra la pared.
Y piensa,
piensa que hay un tiempo para todo,

Vivirás,
vivirás,
y un día querrás descansar.
Descansar y nada más.

Y tararea la canción aquella,
“Hay un pago en el mundo,
donde todo es verde,
donde todo es bello.”

Y se le va la cansando la mano de tenerla en alto.
Y el Sol le da de lleno ya en la cara sonriente,
aunque no puede verlo.
Y ya contra la pared se va quedando como dormido

Cieguito de la acordeona,
hay un hueco en la pared donde siempre te sentabas.
Te extrañamos los que pasamos por allí todos los días.

Bracero de la tristeza.
Trabajaste tu vida toda,
y nunca diste trabajo.

Hay un tiempo para todo.
Para adentro habrás pensado:
“Sólo descansar,
descansar tan sólo”

Te reís,
viéndonos girar las cabezas buscándote desde tu nube.
Preguntándonos entre nosotros en la parada del colectivo.
“¿Ande habrá ido el ciego?”

Y nos cantas riéndote desde arriba.
Sin que te escuchemos
“Hay un pago en el mundo,
Donde todo es verde,
Donde todo es bello.
Donde rugen las aguas,
Donde el aire besa,
Dónde nace el cielo”

Cuando se escribe con el corazón, las cosas más sencillas, cotidianas, se convierten en poesía y llegan hasta el alma del lector...Un gran abrazo.
Dany.
 

Entre más de 1500 poemas publicados en esta semana:
POEMA RECOMENDADO POR EL JURADO DE
MUNDOPOESIA.COM

27.07.07


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CON TODO EL CARIÑO DE MUNDOPOESIA.COM
 
Yermo y abandono, escribiste con el corazón, aprovecho para felicitarte por el reconocimiento, el poema es muy tierno y triste, pero muy bien estructurado y lleno de imágenes preciosas,
 

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