Javier Martinez
Poeta recién llegado
Nada me reconforta más que mirar las nubes, el cielo,
Y sentirlas tan distantes, pero que llaman a su encuentro
Y saber que tú también las miras como yo,
Que pienso en ti ahora y en silencio.
El pasto que forma un suave colchón a mi regazo,
La embriaguez de un vino dulce que llama a la locura,
Así como tu ausencia embriaga,
Hasta la más cruel de mis torturas.
Suave fluye en las venas, el sentimiento que provoca el vino,
Las frases tatuadas en el viento, se alejan al infinito,
Mi mano tratando de alcanzar, a tu rostro de cielo,
Mientras mi cuerpo lucha por mantenerse despierto.
Mi mente divaga recordándote, como las nubes en el cielo,
Te siento distante, pero me llamas a tu encuentro,
Sabiendo que tú también divagas como yo,
Que pienso en ti ahora, pero ya no en silencio!
Y sentirlas tan distantes, pero que llaman a su encuentro
Y saber que tú también las miras como yo,
Que pienso en ti ahora y en silencio.
El pasto que forma un suave colchón a mi regazo,
La embriaguez de un vino dulce que llama a la locura,
Así como tu ausencia embriaga,
Hasta la más cruel de mis torturas.
Suave fluye en las venas, el sentimiento que provoca el vino,
Las frases tatuadas en el viento, se alejan al infinito,
Mi mano tratando de alcanzar, a tu rostro de cielo,
Mientras mi cuerpo lucha por mantenerse despierto.
Mi mente divaga recordándote, como las nubes en el cielo,
Te siento distante, pero me llamas a tu encuentro,
Sabiendo que tú también divagas como yo,
Que pienso en ti ahora, pero ya no en silencio!