Juan Arias
Poeta recién llegado
EL COCHE DE MANOLO
Manolo se compró un coche
y se le agudizó el oído,
no dormía por las noches,
cualquier cosa lo alarmaba,
al sentir cualquier ruido
de la cama se tiraba
y corriendo como un gamo
por la ventana miraba,
al ver a su cochecito,
que tranquilo se quedaba.
De lujo y con cuatro puertas
el coche es una tentación
y, el se echaba sus cuentas,
si me lo quita un ladrón
a dios el ocho cincuenta
El tiempo todo lo calma,
de noche duerme tranquilo
y ningún ruido lo alarma,
lo único que lo inquieta,
es cuando llega fin de mes
y tiene que pagar la letra.
Juan Arias
Manolo se compró un coche
y se le agudizó el oído,
no dormía por las noches,
cualquier cosa lo alarmaba,
al sentir cualquier ruido
de la cama se tiraba
y corriendo como un gamo
por la ventana miraba,
al ver a su cochecito,
que tranquilo se quedaba.
De lujo y con cuatro puertas
el coche es una tentación
y, el se echaba sus cuentas,
si me lo quita un ladrón
a dios el ocho cincuenta
El tiempo todo lo calma,
de noche duerme tranquilo
y ningún ruido lo alarma,
lo único que lo inquieta,
es cuando llega fin de mes
y tiene que pagar la letra.
Juan Arias