El coco

elissp

Poeta recién llegado
Se dice de mí tantas cosas, tantas historias y cuentos pintarrajeados de miedo de delirios de muerte, de destrucción. Quien soy, sino tu mismo, el niño al que le quitaron el derecho de ser niño; la sombra de la inocencia concebida en la profundidad de tu conciencia, –Soy tu– el destino de los valores olvidados, el miedo a ser libres... Soy silencio y agonía, soy envidia, codicia y deseo. El tren partió, y yo fui contigo metido en tu maleta, – No, no me puedes ver, tu mismo me escondiste– vivo de lo que pones en ella, no bajo tu cama, ¡no!, te sigo a todas partes, incluso en los momentos de luz –“¿Será que si me vez?”– estoy ahí, aveces me sacas sin darte cuenta y me exhibes como una bruñida joya.
 
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Se dice de mí tantas cosas, tantas historias y cuentos pintarrajeados de miedo de delirios de muerte, de destrucción. Quien soy, sino tu mismo, el niño al que le quitaron el derecho de ser niño; la sombra de la inocencia concebida en la profundidad de tu conciencia, –Soy tu– el destino de los valores olvidados, el miedo a ser libres... Soy silencio y agonía, soy envidia, codicia y deseo. El tren partió, y yo fui contigo metido en tu maleta, – No, no me puedes ver, tu mismo me escondiste– vivo de lo que pones en ella, no bajo tu cama, ¡no!, te sigo a todas partes, incluso en los momentos de luz –“¿Será que si me vez?”– estoy ahí, aveces me sacas sin darte cuenta y me exhibes como una bruñida joya.
Que bello escribes elissp!!!
Un placer leerte por vez primera !!
Mil besos.
 
"Quien soy, sino tu mismo, el niño al que le quitaron el derecho de ser niño;"


un placer leerle, un abrazo fuerte.
 
Se dice de mí tantas cosas, tantas historias y cuentos pintarrajeados de miedo de delirios de muerte, de destrucción. Quien soy, sino tu mismo, el niño al que le quitaron el derecho de ser niño; la sombra de la inocencia concebida en la profundidad de tu conciencia, –Soy tu– el destino de los valores olvidados, el miedo a ser libres... Soy silencio y agonía, soy envidia, codicia y deseo. El tren partió, y yo fui contigo metido en tu maleta, – No, no me puedes ver, tu mismo me escondiste– vivo de lo que pones en ella, no bajo tu cama, ¡no!, te sigo a todas partes, incluso en los momentos de luz –“¿Será que si me vez?”– estoy ahí, aveces me sacas sin darte cuenta y me exhibes como una bruñida joya.
Recordar todo aquello que se ha ido perdiendo o bien nos lo han arrebatado.
me gustó. saludos amables de luzyabsenta
 

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