Es la virginidad de tu voz festiva en la mañana
la que despierta mis deseos en bandada .
Tu nombre se despereza en mis labios,
hurgando en mis enmarañados desvelos.
Descubro el color del alba:
En los destellos de tu mirada sabia.
Y en la profundidad de mi devenir,
Anhelo en el bálsamo de tus besos existir.
Regálame la paz que encuentro en tu sonrisa,
Te prometo a cambio, convertirte en mi eterna pitonisa
Para que me anuncies la efímera esperanza
De lograr el triunfo de comenzar otra vez a ultranza.
Déjame jugar a la rayuela con tus deseos,
Aferrándome del siempre entre tus brazos.
la que despierta mis deseos en bandada .
Tu nombre se despereza en mis labios,
hurgando en mis enmarañados desvelos.
Descubro el color del alba:
En los destellos de tu mirada sabia.
Y en la profundidad de mi devenir,
Anhelo en el bálsamo de tus besos existir.
Regálame la paz que encuentro en tu sonrisa,
Te prometo a cambio, convertirte en mi eterna pitonisa
Para que me anuncies la efímera esperanza
De lograr el triunfo de comenzar otra vez a ultranza.
Déjame jugar a la rayuela con tus deseos,
Aferrándome del siempre entre tus brazos.