Diego Lewi
Poeta adicto al portal
Un día me puse a soñar
e imaginé ser un corsario
que con mi pistola y sable en mano
tu corazón tendría que conquistar
Muchas empresas tuve que emprender
una a una tu rechazabas
a mi no me importaba nada
mía al final tendrías que ser
Mi valentía no se podía comparar
con quien se pusiera delante yo peleaba
que Dios proteja su alma, no me importaba
de cualquier forma tendría que ganar
Grandes batallas tuve que pelear
y de todas victorioso salí
algunas heridas claro que sufrí
fue el precio por tu cariño desear
Una vez recuerdo que tus ojos
se cruzaron un instante con los míos
mi corazón saltó con intenso brío
supe el premio serías a mi arrojo
Cual corsario tu amor robé
y nadie lo pudo evitar
quien se atreviera a intentar
un suicidio sería ¡no lo sabré!
Mi tesoro es poder tener
tus ojos, tus labios, tu mente, tu risa
tu pelo, tus brazos, tu corazón, tus caricias
que bien guardados he de mantener
De los siete mares corsario soy han de entender
cuyo tesoro guarda y bien guardado
nadie se atreva a querer buscarlo
que a fuego y hierro he de defender
FIN
e imaginé ser un corsario
que con mi pistola y sable en mano
tu corazón tendría que conquistar
Muchas empresas tuve que emprender
una a una tu rechazabas
a mi no me importaba nada
mía al final tendrías que ser
Mi valentía no se podía comparar
con quien se pusiera delante yo peleaba
que Dios proteja su alma, no me importaba
de cualquier forma tendría que ganar
Grandes batallas tuve que pelear
y de todas victorioso salí
algunas heridas claro que sufrí
fue el precio por tu cariño desear
Una vez recuerdo que tus ojos
se cruzaron un instante con los míos
mi corazón saltó con intenso brío
supe el premio serías a mi arrojo
Cual corsario tu amor robé
y nadie lo pudo evitar
quien se atreviera a intentar
un suicidio sería ¡no lo sabré!
Mi tesoro es poder tener
tus ojos, tus labios, tu mente, tu risa
tu pelo, tus brazos, tu corazón, tus caricias
que bien guardados he de mantener
De los siete mares corsario soy han de entender
cuyo tesoro guarda y bien guardado
nadie se atreva a querer buscarlo
que a fuego y hierro he de defender
FIN