claudiorbatisti
claudiorbatisti
No quiero que me quieras ni me llores
la tarde se avecina y no te nombra;
alarde de tristeza que me asombra
la noche ya se acerca sin temores.
La fría desazón de mis amores
que busca en la negrura de tu sombra,
poder de simular bajo la alfombra
la triste realidad de tus favores.
Porqué no te entregué seguramente
el alma que querías y aún quieres,
se enrosca a tu quimérica serpiente.
Tú crees que al brindarme tus placeres
será mi recompensa refulgente
tan solo por el cuerpo que tú tienes.
claudiorbatisti
Última edición: