isaac newton
Poeta que considera el portal su segunda casa
El año de las mariposas encuentra
su diario en múltiples fotografías,
sin querer ser diario, presenta a un observatorio,
que admite veloz las puertas del encantamiento.
Somos parte de la luz que mengua
como flor marchita la única aspereza del cuerpo,
unidos en dos verbos anteriores como luz
y no tendencia, que une las rocas como,
periódico de otros, no de otras, admirando lo bello
como esperanza y la dicotomía, como un rayo
que no tiene alcance.
La superstición de seguir parado, al morbo,
a la sospecha que une al padre de la venta
con la madre del claustro, sin mencionar que somos una especie,
como ellas y, una pared como las alas que nacen manchadas.
su diario en múltiples fotografías,
sin querer ser diario, presenta a un observatorio,
que admite veloz las puertas del encantamiento.
Somos parte de la luz que mengua
como flor marchita la única aspereza del cuerpo,
unidos en dos verbos anteriores como luz
y no tendencia, que une las rocas como,
periódico de otros, no de otras, admirando lo bello
como esperanza y la dicotomía, como un rayo
que no tiene alcance.
La superstición de seguir parado, al morbo,
a la sospecha que une al padre de la venta
con la madre del claustro, sin mencionar que somos una especie,
como ellas y, una pared como las alas que nacen manchadas.