Tras una cortina de blanco y puro fluido de la Madre Tierra,
emergió una historia con tinte de canción
que al ritmo de la abundancia del firmamento
nuestro juramento, de dos uno sólo ser, se selló.
El agua se transformo en nuestra razón,
regalo del cielo por lo que esa tarde hicimos los dos,
danzamos, nos fusionamos, nos amamos
hicimos nuestra crónica de amor
que escrita en una alcoba quedó,
en la noche todo se normalizó, escampo
más la maravilloso que ha nuestras almas sucedió ahí no termino
porque cuando llueve ambos tenemos la llave de la pasión
comienza nuevamente nuestro idilio con lluvia y fuego de nuestro deseo de ser uno, los dos.
Pumayawri Sapaki
Cuenca, 13 de mayo de 2010.
emergió una historia con tinte de canción
que al ritmo de la abundancia del firmamento
nuestro juramento, de dos uno sólo ser, se selló.
El agua se transformo en nuestra razón,
regalo del cielo por lo que esa tarde hicimos los dos,
danzamos, nos fusionamos, nos amamos
hicimos nuestra crónica de amor
que escrita en una alcoba quedó,
en la noche todo se normalizó, escampo
más la maravilloso que ha nuestras almas sucedió ahí no termino
porque cuando llueve ambos tenemos la llave de la pasión
comienza nuevamente nuestro idilio con lluvia y fuego de nuestro deseo de ser uno, los dos.
Pumayawri Sapaki
Cuenca, 13 de mayo de 2010.