Sierva de Maria
Poeta recién llegado
Tengo insomnio...
El sueño juega al histérico conmigo,
nada me consuela de las horas muertas
que abandonan a la mirada sin destino,
casi siempre pegada a la pantalla...
Mirada perdida
que no quiere respuestas,
los interrogantes desfilan sin detenerse
en el corredor sin ruidos de las noches en vela,
como los invitados de honor
que nadie quiere cerca...
¿Por qué?
Me paseo ciega por la noche ciega
que no dibuja las fantasías del sueño,
busco entre mis cosas,
en el laberinto de asignaturas pendientes...
Hanna se murió...
Sabíamos que iba a pasar,
podemos acostumbrarnos a eso,
creíamos que faltaba mucho
y sin embargo todo es tan relativo...
... la muerte se veía tan lejos
que no pudimos decirnos nada,
no pudimos nombrarnos,
no podíamos pensarnos,
no sabíamos que era la última vez...
Hanna se murió...
La agonía ya me miró a los ojos
y tal vez por eso ahora no puedo cerrarlos,
Me siento sola,
Hanna ya no está
y busco palabras para cavar un surco
donde el dolor pueda andar sin angustia...
Liv K.
El sueño juega al histérico conmigo,
nada me consuela de las horas muertas
que abandonan a la mirada sin destino,
casi siempre pegada a la pantalla...
Mirada perdida
que no quiere respuestas,
los interrogantes desfilan sin detenerse
en el corredor sin ruidos de las noches en vela,
como los invitados de honor
que nadie quiere cerca...
¿Por qué?
Me paseo ciega por la noche ciega
que no dibuja las fantasías del sueño,
busco entre mis cosas,
en el laberinto de asignaturas pendientes...
Hanna se murió...
Sabíamos que iba a pasar,
podemos acostumbrarnos a eso,
creíamos que faltaba mucho
y sin embargo todo es tan relativo...
... la muerte se veía tan lejos
que no pudimos decirnos nada,
no pudimos nombrarnos,
no podíamos pensarnos,
no sabíamos que era la última vez...
Hanna se murió...
La agonía ya me miró a los ojos
y tal vez por eso ahora no puedo cerrarlos,
Me siento sola,
Hanna ya no está
y busco palabras para cavar un surco
donde el dolor pueda andar sin angustia...
Liv K.