lunagris
Poeta recién llegado
La tristeza me inunda la apatía me agobia
insistente me asalta salpicando amargura
en mi estancia grisácea los colores huyeron
los sonidos son ecos y es el luto mi almohada
ya no queda esperanza, su rincón ya está solo
desertó para siempre se cansó del encono
de ese viento tan cruel que me arrebata todo,
aparentando ser brisa destruyendo mi mundo.
El dolor me enmudece y quisiera gritar
me cansé de no ser lo que sé aparentar,
me cansé de reír cuando quiero llorar
de vivir en olvido de la soledad,
de vagar sin alma añorando muerte,
silenciando el llanto de mi propia suerte
anhelando el hombro que me de consuelo
que me acepte a mí no lo que aparento
que quiera lo que soy no lo que merezco
que me de la paz y el amor sincero
insistente me asalta salpicando amargura
en mi estancia grisácea los colores huyeron
los sonidos son ecos y es el luto mi almohada
ya no queda esperanza, su rincón ya está solo
desertó para siempre se cansó del encono
de ese viento tan cruel que me arrebata todo,
aparentando ser brisa destruyendo mi mundo.
El dolor me enmudece y quisiera gritar
me cansé de no ser lo que sé aparentar,
me cansé de reír cuando quiero llorar
de vivir en olvido de la soledad,
de vagar sin alma añorando muerte,
silenciando el llanto de mi propia suerte
anhelando el hombro que me de consuelo
que me acepte a mí no lo que aparento
que quiera lo que soy no lo que merezco
que me de la paz y el amor sincero