orlando medina
Poeta recién llegado
EL DON DE AMARTE
Te amaré con locura,
con pasión infinita,
océano de fuego que hace germinar
la primavera en mí.
Te amaré con delirio insaciable,
con suspiros y sueños.
Te amaré como la luna al mar,
como la noche al silencio,
como la muerte a la vida.
Te amaré como se aman los sueños.
Te amaré,
aún si el tiempo se diluyera entre mis manos,
aún si las sombras desvanecieran el nido
donde yacen mis esperanzas,
aún si las heladas enredaderas de la muerte
sumergieran mi alma
en la más densa oscuridad,
aún si mi esencia no pudiera estar
en el cofre donde brotan con fuerza
tus sentimientos.
Y aún te amaré.
Es que para amarte,
basta que existas,
basta que el halo de tu belleza encienda
el fulgor de mis ojos,
cual lunas sedientas de luz,
y que tu respiración sea el sustento
de mi corazón.
Simplemente me bastas tú.
Solamente tú,
mi ninfa onírica,
chispa de mi inspiración,
constelación de mi universo,
esencia de mi amor.