Si te sorprende el eco de mi nombre
y aparece en las sombras, clandestino,
sobre una ráfaga de aliento favorable,
si navega en tu boca
y te rodea
la juventud de los escalofríos
igual que a una mesana el barlovento,
si en tus labios comienza y no termina
un temblor repentino
y su postura
me llama brevemente,
casi muda en las sílabas del hambre,
si has doblado mi imagen
y te habito lo mismo que tú a mí
en la musculatura de la noche,
no niegues su verdad de madrugada
y flota en ese viento sucedido,
en esos labios nuevos,
que aquí tienes mi voz,
ya desnudada
para que tú fabriques su volumen.
y aparece en las sombras, clandestino,
sobre una ráfaga de aliento favorable,
si navega en tu boca
y te rodea
la juventud de los escalofríos
igual que a una mesana el barlovento,
si en tus labios comienza y no termina
un temblor repentino
y su postura
me llama brevemente,
casi muda en las sílabas del hambre,
si has doblado mi imagen
y te habito lo mismo que tú a mí
en la musculatura de la noche,
no niegues su verdad de madrugada
y flota en ese viento sucedido,
en esos labios nuevos,
que aquí tienes mi voz,
ya desnudada
para que tú fabriques su volumen.