Morgan H.Yabar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dibujo con los dedos
en el barro de mi Edén
el yelmo y las armas
y no sé, para quien.
Te veo fijar el límite de un abismo,
descender en un escalofrió feroz,
abrir mis costillas…
El delirante crujir sin que nadie mas
escuche como me engendras
hueso por hueso.
Sin excesos, ni locura.
Sólo esta forma impúdica.
descender en un escalofrió feroz,
abrir mis costillas…
El delirante crujir sin que nadie mas
escuche como me engendras
hueso por hueso.
Sin excesos, ni locura.
Sólo esta forma impúdica.
Sólo, este escalofrió nuevo.
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