Drümz
Poeta No Poeta Drümz
El Entrometido
Estaba.
Ahí estaba.
Ahí estaba ella,
sentada en el espacio,
aferrada
a la carnal sensación de la belleza,
a la quietud que mucho incita;
iluminaba en la misma luz del día
la musgosa sombra de los hombres.
Tenía una perfección casi perfecta,
una armonía estampada en la cara,
su columna se ocultaba
bajo un cuerpo de pintura exitosa,
combinándole toda la exhibición.
Aun así, la nada es el todo.
Me senté a su frente,
observé el día, lo comparé con ella.
Le dije:
“no hay plano en la vida
más profundo que la vida,
por ende, ni brío más intenso
que la misma existencia.
No hay arquitectura más bella
que los matices del cielo,
reflejados sobre la tierra
que lo contempla y se inspira.
Si tuviera que compararte con el día,
cada color de las horas
hace que te manifiestes distinta,
por lo que la perfección
ni en el plano de la vida existe.
Cada clima en las estaciones
te cambia el temperamento,
por lo tanto, el brío en tu vida
es impredecible ante la existencia.
La arquitectura de los matices,
inspiración y locura de cualquiera.
La forma está llena de cuerpos,
deseos, gustos y aromas.
Mi error fue compararte con el día.
Yo estoy enamorado de la noche,
pese a que ella ama todas las sombras
de nuestros abismos tranquilos.”
Instintivamente, de pie,
seguí el rumbo sin mirar más nada.
Nunca más supe de ella.
Tony Drümz.
De mi libro ENAMORADO, DESENCANTA Y OLVIDADO.
(TODO INSCRITO EN EL REGISTRO DE PROPIEDAD INTELECTUAL DE CHILE).
Estaba.
Ahí estaba.
Ahí estaba ella,
sentada en el espacio,
aferrada
a la carnal sensación de la belleza,
a la quietud que mucho incita;
iluminaba en la misma luz del día
la musgosa sombra de los hombres.
Tenía una perfección casi perfecta,
una armonía estampada en la cara,
su columna se ocultaba
bajo un cuerpo de pintura exitosa,
combinándole toda la exhibición.
Aun así, la nada es el todo.
Me senté a su frente,
observé el día, lo comparé con ella.
Le dije:
“no hay plano en la vida
más profundo que la vida,
por ende, ni brío más intenso
que la misma existencia.
No hay arquitectura más bella
que los matices del cielo,
reflejados sobre la tierra
que lo contempla y se inspira.
Si tuviera que compararte con el día,
cada color de las horas
hace que te manifiestes distinta,
por lo que la perfección
ni en el plano de la vida existe.
Cada clima en las estaciones
te cambia el temperamento,
por lo tanto, el brío en tu vida
es impredecible ante la existencia.
La arquitectura de los matices,
inspiración y locura de cualquiera.
La forma está llena de cuerpos,
deseos, gustos y aromas.
Mi error fue compararte con el día.
Yo estoy enamorado de la noche,
pese a que ella ama todas las sombras
de nuestros abismos tranquilos.”
Instintivamente, de pie,
seguí el rumbo sin mirar más nada.
Nunca más supe de ella.
Tony Drümz.
De mi libro ENAMORADO, DESENCANTA Y OLVIDADO.
(TODO INSCRITO EN EL REGISTRO DE PROPIEDAD INTELECTUAL DE CHILE).