Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
El espíritu del mal que vive en mí
amenaza seriamente con alejarse
entristecido por no tenerte aquí,
resentido porque no quiere quedarse.
Sabiendo que los besos son cultivos
que crecen entre mis campos más verdes,
mis labios sin los tuyos son cautivos,
quiero encontrarte y tú te pierdes.
El espíritu del mal que habita en mí
es un empresario a punto de la quiebra,
vive en un purgatorio sin ti
pequeña hada en medio de la selva.
Respiro entrecortado, siento frío
y temo que es el frío de la muerte,
aviéntame ahora mismo contra el río
que moriré si no puedo tenerte.
El espíritu del bien que habitó en mí
escapó como cualquier otro cobarde,
no quedó ni un rastro tras de sí,
esta zarza bíblica ya no arde.
Muero en pecado mortal
porque asesiné lo más lindo que tenía,
el recuerdo del amor que era un portal
a tus besos que seguro, yo no merecía.
amenaza seriamente con alejarse
entristecido por no tenerte aquí,
resentido porque no quiere quedarse.
Sabiendo que los besos son cultivos
que crecen entre mis campos más verdes,
mis labios sin los tuyos son cautivos,
quiero encontrarte y tú te pierdes.
El espíritu del mal que habita en mí
es un empresario a punto de la quiebra,
vive en un purgatorio sin ti
pequeña hada en medio de la selva.
Respiro entrecortado, siento frío
y temo que es el frío de la muerte,
aviéntame ahora mismo contra el río
que moriré si no puedo tenerte.
El espíritu del bien que habitó en mí
escapó como cualquier otro cobarde,
no quedó ni un rastro tras de sí,
esta zarza bíblica ya no arde.
Muero en pecado mortal
porque asesiné lo más lindo que tenía,
el recuerdo del amor que era un portal
a tus besos que seguro, yo no merecía.