....y ahí esta el maldito sentimiento.
luego de recordar mi estúpida actitud que se me fue de las manos, esa actitud de reír, reír y reír, y luego llego envuelto en la cobarde oscuridad que no sale de día si no que me ataca de tarde, haciéndome recordar y avergonzarme, pero eso no es lo peor, lo peor ese peso en el pecho, son esos recuerdos guardados y arrugados, tal vez humedecidos de lagrimas ya descompuestas y verdosas, ella, ella y aquélla otra que conocí alguna vez y como un maldito niño pequeño que apresuré sin saber, y aun siendo ahora un pequeño estúpido e inútil solo recuerdo lo k me hicieron sentir y que ahora me falta, pero como un martillo en el pecho es como llegan sus negaciones a ser parte de mi pecho, de mi latir y de mis labios, que repulsión, asco, sentimiento de burla hacia mi tendrán, son todas y cada una de ellas que me odia o se apenan de mi soledad e inutilidad y ofrecen una amistad tan lejana que solo me daña mas y mas y abre una y otra vez la pesada cicatriz, y sangro y sangro, pero sigue una sonrisa pintada en mi rostro y así transcurre el día a día, una y otra ves hasta agotar mi esperanza de que algo suceda, solo ahí mirando la pantalla, esperando correos que solo resultan estupideces y cadenas, y como un perro vago espera un trozo de carne espero una muestra de amor que nunca llegará de quien espero, y luego me burlo de mi pensando en como se ríe de mi ella y tantas, tantas y tantas otras....
luego de recordar mi estúpida actitud que se me fue de las manos, esa actitud de reír, reír y reír, y luego llego envuelto en la cobarde oscuridad que no sale de día si no que me ataca de tarde, haciéndome recordar y avergonzarme, pero eso no es lo peor, lo peor ese peso en el pecho, son esos recuerdos guardados y arrugados, tal vez humedecidos de lagrimas ya descompuestas y verdosas, ella, ella y aquélla otra que conocí alguna vez y como un maldito niño pequeño que apresuré sin saber, y aun siendo ahora un pequeño estúpido e inútil solo recuerdo lo k me hicieron sentir y que ahora me falta, pero como un martillo en el pecho es como llegan sus negaciones a ser parte de mi pecho, de mi latir y de mis labios, que repulsión, asco, sentimiento de burla hacia mi tendrán, son todas y cada una de ellas que me odia o se apenan de mi soledad e inutilidad y ofrecen una amistad tan lejana que solo me daña mas y mas y abre una y otra vez la pesada cicatriz, y sangro y sangro, pero sigue una sonrisa pintada en mi rostro y así transcurre el día a día, una y otra ves hasta agotar mi esperanza de que algo suceda, solo ahí mirando la pantalla, esperando correos que solo resultan estupideces y cadenas, y como un perro vago espera un trozo de carne espero una muestra de amor que nunca llegará de quien espero, y luego me burlo de mi pensando en como se ríe de mi ella y tantas, tantas y tantas otras....