El eterno retorno

el angel de alas rotas

Poeta recién llegado
Retornan tus ojos como luces de invierno
agotadas, frías, pausadas
y aún así traspasan la bruma.
Retornas cada tanto entre mis sueños
devorando mis ansias de muerte total
y entonces me besas como si no te hubieses ido
oxigenando los rincones que en silencio agonizan.
Me descubro suplicando, llorando, anhelando
que el buen Morfeo me retenga en sus brazos,
que te apiades de este cofre vacío
de este espejo fragmentado.
Amor, amor, ese álito de dulce
puedo olerte y saborearte a distancia, a pocos pasos,
¡muerto o vivo te percibo siempre!
Amor, amor, esa caricia de satín azul,
labios rojos, tentación inevitable.
¡Oh no! retornas y vuelves cada vez que lo apeteces
junto a la cadencia de la música que hiciste para mí,
ambigua como todo lo nuestro, festivos fúnebres,
no se si me elevo o caigo.
La cueva de mi pecho no soporta el mar de visitas,
el sol comienza a despertar
y yo me levanto gritando entre pesadillas:
¡Amor, amor, quédate por favor!
olvida todo lo que he dicho
haz de cuenta que sigo siendo la dama azul.
¡Amor, amor, acariciame por favor!
borra la ausencia nefasta de tu adiós provocado
borra mi provocación,
no me dejes provocarte.
 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba