PatrizziaMoraty
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nunca antes había visto tanto miedo en la mirada de un hombre.
Había descubierto que la amaba, precisamente en ese instante en que estaba a punto de perderla.
Llevaba con ella 45 años tal vez, y nunca había notado su belleza, su esencia, su valor.
La rutina y la falta de compromiso fueron haciendo que él se acostumbrara y tomara su compañía como una obligación natural.
¿Y ahora?
Estaba frente al hierro frío e inclemente que acabaría con todo, ese que le hizo recordarla, valorarla, quererla...
Mientras la última gota de sangre se desprendía de su conciencia, susurró queda y apasionadamente el nombre de su amada:
V
I
D
A