Luis Elissamburu
Poeta fiel al portal
Todo soldado fantasea un poco con el apocalípsis. Tanta muerte, durante tanto tiempo, hace su efecto. Se obsesionó en el corriente año con la fecha clave del 12/12/2012 y le dió por ser felíz. Se acababa la lucha, el tormento, las bombas, los heridos, el llanto, la miseria ...
Dejó de tomar sus acostumbradas precauciones. Caminaba lento, al descubierto. Sin mirar al otro lado, a ese lado tan temido, de donde el enemigo disparaba. Para qué cuidarse, el mundo entero desaparecería en pocos días.
El mismo día 12, se sacó el chaleco antibalas. Se peinó con esmero y tiró muy lejos el pesado casco. Lustró sus botas como nunca, acomodó el uniforme con paciencia y con su fusíl perfectamente limpio salió a caminar por las calles desiertas.
Sus compañeros trataron de disuadirlo. No los escuchó. Estaba demasiado contento.
Nunca más volvieron a verlo.
Dejó de tomar sus acostumbradas precauciones. Caminaba lento, al descubierto. Sin mirar al otro lado, a ese lado tan temido, de donde el enemigo disparaba. Para qué cuidarse, el mundo entero desaparecería en pocos días.
El mismo día 12, se sacó el chaleco antibalas. Se peinó con esmero y tiró muy lejos el pesado casco. Lustró sus botas como nunca, acomodó el uniforme con paciencia y con su fusíl perfectamente limpio salió a caminar por las calles desiertas.
Sus compañeros trataron de disuadirlo. No los escuchó. Estaba demasiado contento.
Nunca más volvieron a verlo.