• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

El fin se muestra con dos caras

el amor de las estrellas

Poeta recién llegado
El fin se muestra con dos caras:
lo que pasó y lo que esperaba,
se ha dado lo que permitimos,
deseamos lo que nunca fuimos.

Te quise con pocas palabras,
las que llegaron justo al alma
y fueron contados los te amo
con los dedos de una mano.

Yo nunca insistí en cambiarte,
no más tu estado civil:
de pica flor a sólo amarme,
pues siempre me gustaste así.

Fuiste mi sol, mi norte y duda,
tú mi limón y la miel, mi excusa,
el fuego que encendió mi estufa,
el que domó mi piel desnuda.

Yo siempre quise ser un ¡te amo!
tu pensamiento, tu buen rato,
aquella por quien tú lucharas,
y a la que al irse tú extrañaras.

Aunque me dueles no me quejo,
aunque arriesgaba mi pellejo
y oraba por si nos pillaban,
solo era otra enamorada.

Tres veces me enlacé en tus brazos,
tres veces me dejaste ir,
tres veces terminé llorando,
y tú con negras por ahí.

¿Por qué hemos insistido tanto?
si al cabo tú no estás aquí,
va cada uno por su lado
tratando de sobrevivir.

Si la tercera es la vencida,
aún tengo algo para ti,
no quiero transformarlo en ira,
pues me gustó lo que viví.

El fin nos muestra sus dos caras,
yo tuve una para ti,
si ya por mí no sientes nada
¿por qué me miras así?
 
Última edición:
El fin se muestra con dos caras:
lo que pasó y lo que esperaba,
se ha dado lo que permitimos,
deseamos lo que nunca fuimos.

Te quise con pocas palabras,
las que llegaron justo al alma
y fueron contados los te amo
con los dedos de una mano.

Yo nunca insistí en cambiarte,
no más tu estado civil:
de pica flor a sólo amarme,
pues siempre me gustaste así.

Fuiste mi sol, mi norte y duda,
tú mi limón y la miel, mi excusa,
el fuego que encendió mi estufa,
el que domó mi piel desnuda.

Yo siempre quise ser un ¡te amo!
tu pensamiento, tu buen rato,
aquella por quien tú lucharas,
y a la que al irse tú extrañaras.

Aunque me dueles no me quejo,
aunque arriesgaba mi pellejo
y oraba por si nos pillaban,
solo era otra enamorada.

Tres veces me enlacé en tus brazos,
tres veces me dejaste ir,
tres veces terminé llorando,
y tú con negras por ahí.

¿Por qué hemos insistido tanto?
si al cabo tú no estás aquí,
va cada uno por su lado
tratando de sobrevivir.

Si la tercera es la vencida,
aún tengo algo para ti,
no quiero transformarlo en ira,
pues me gustó lo que viví.

El fin nos muestra sus dos caras,
yo tuve una para ti,
si ya por mí no sientes nada
¿por qué me miras así?


un sentimiento triste y profundo con un gran cierre, recomiendo no use cursiva para que sea más legible el poema, grato leerla, saludos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba