prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Adentro del fruto del silencio
se encuentran dos semillas, una de la locura
y la otra del amor.
Al morder este fruto, primero los labios se convierten
en un candado, que ni la llave del dolor
lo puede abrir.
Después, empiezan a llegar del pasado historias verdaderas
que quieren salir a la luz,
y uno se da cuenta de lo mucho que ha amado
en su juventud, cosa que ahora
seria muy pesada para el cuerpo y para el alma.
También nos sentimos molestos por las llegadas
de los insectos
en nuestras habitaciones vacías,
de como, si falta el amor, nada y nadie mas
merece existir.
Es un error abrir el corazón para que entre el amor
y mientras tanto mantener la soledad por completo.
Tenemos sangre, seamos vivos entonces.
Amar no es sangrar, pero tampoco esconder la sangre.
se encuentran dos semillas, una de la locura
y la otra del amor.
Al morder este fruto, primero los labios se convierten
en un candado, que ni la llave del dolor
lo puede abrir.
Después, empiezan a llegar del pasado historias verdaderas
que quieren salir a la luz,
y uno se da cuenta de lo mucho que ha amado
en su juventud, cosa que ahora
seria muy pesada para el cuerpo y para el alma.
También nos sentimos molestos por las llegadas
de los insectos
en nuestras habitaciones vacías,
de como, si falta el amor, nada y nadie mas
merece existir.
Es un error abrir el corazón para que entre el amor
y mientras tanto mantener la soledad por completo.
Tenemos sangre, seamos vivos entonces.
Amar no es sangrar, pero tampoco esconder la sangre.