Bolivar F. Martinez
Poeta adicto al portal
El generalito
La vez que antaño siendo solo un niño
de mi pueblo en las calles desfilara
de blanco uniforme y gran aliño:
¡la unica que mi padre presenciara!
Del tiempo me sentia desafiante,
aunque el calor del sol casi matara
mi patriótico ardor que inflamante,
en mi mente la maestra inculcara.
Oyendo vivas a pelear marchaba
de la banda el clarín beligerante
¡yo era el General, el que mandaba
al tambor de ruido redoblante!.
Ya casi derrotaba a mi enemigo,
pues era como un león en la pelea
mis huestes no miraban ni un amigo
¡había que derrocar a lo que sea!
En eso veo de pie en una esquina
rodeado de sus grandes compañeros
mi padre vitoreando en la colina
¡mi exterminio de tantos extranjeros!
Sus manos estallaron en aplauso
y con voz estentórea entonces dijo:
"de todos los que marchan, vean que el paso
el unico que lo lleva , ¡es mi hijo!
¡De General me degradaron a soldado raso!
La vez que antaño siendo solo un niño
de mi pueblo en las calles desfilara
de blanco uniforme y gran aliño:
¡la unica que mi padre presenciara!
Del tiempo me sentia desafiante,
aunque el calor del sol casi matara
mi patriótico ardor que inflamante,
en mi mente la maestra inculcara.
Oyendo vivas a pelear marchaba
de la banda el clarín beligerante
¡yo era el General, el que mandaba
al tambor de ruido redoblante!.
Ya casi derrotaba a mi enemigo,
pues era como un león en la pelea
mis huestes no miraban ni un amigo
¡había que derrocar a lo que sea!
En eso veo de pie en una esquina
rodeado de sus grandes compañeros
mi padre vitoreando en la colina
¡mi exterminio de tantos extranjeros!
Sus manos estallaron en aplauso
y con voz estentórea entonces dijo:
"de todos los que marchan, vean que el paso
el unico que lo lleva , ¡es mi hijo!
¡De General me degradaron a soldado raso!
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