CABALLO VERDE
Poeta recién llegado
El amor estaba sentado encima de una flor de girasol
Un rayito de sol asomaba tímidamente por entre la sangre
que hilvanaba surcos pequeños, medrosos atisbos de tu
primera vez en la orgásmica muerte.
Tenías esa sensación a soledad, te asaltaba el frío
y nunca como hoy valoraste la claridad de ese cielo azul
y de las cigarras que sobrevolaban entre violetas y margaritas
Respirabas lentamente y murmurabas un no se que
Una hormiga asalto tu brazo, luego tu pecho y tu nariz
Otras mil hormigas asaltaron tus pies y cantaban un ruego
¡No te mueras .!
Mientras tanto el amor estaba sentado encima
de una flor de girasol.
Giraste la cabeza, atisbando ese grumo de tierra
que tantas veces pisaste
y lo extrañaste tanto ahora.
Recordaste aquella vez que cortaste tres girasoles para tu amada
y con una sonrisa victoriosa escupiste y maldeciste esta madre naturaleza
que ahora espera por ti.
Me miraste fijamente a los ojos
y suplicaste un ¿por que a mi ?
Y no supe que decir.
Entonces
Temblorosamente
Cogiste mi mano
Apretaste fuertemente mis dedos
Y
Me ofreciste tu corazón que ya no era tuyo
Y te deje tendida ahí,
observando por ultima vez
Ese rayito de sol que asomaba tímidamente por entre las hojas de un tierno girasol
Un rayito de sol asomaba tímidamente por entre la sangre
que hilvanaba surcos pequeños, medrosos atisbos de tu
primera vez en la orgásmica muerte.
Tenías esa sensación a soledad, te asaltaba el frío
y nunca como hoy valoraste la claridad de ese cielo azul
y de las cigarras que sobrevolaban entre violetas y margaritas
Respirabas lentamente y murmurabas un no se que
Una hormiga asalto tu brazo, luego tu pecho y tu nariz
Otras mil hormigas asaltaron tus pies y cantaban un ruego
¡No te mueras .!
Mientras tanto el amor estaba sentado encima
de una flor de girasol.
Giraste la cabeza, atisbando ese grumo de tierra
que tantas veces pisaste
y lo extrañaste tanto ahora.
Recordaste aquella vez que cortaste tres girasoles para tu amada
y con una sonrisa victoriosa escupiste y maldeciste esta madre naturaleza
que ahora espera por ti.
Me miraste fijamente a los ojos
y suplicaste un ¿por que a mi ?
Y no supe que decir.
Entonces
Temblorosamente
Cogiste mi mano
Apretaste fuertemente mis dedos
Y
Me ofreciste tu corazón que ya no era tuyo
Y te deje tendida ahí,
observando por ultima vez
Ese rayito de sol que asomaba tímidamente por entre las hojas de un tierno girasol