Adriana Velázquez
Poeta recién llegado
Te miro a veces callada, cansada, indiferente... ya no me hablas,
ya no me cuentas cosas de hombres valientes librando batallas,
ya no me dices que la vida pasa dejando semilleros de esperanzas,
te quedas inmóvil mirándome, a punto de hablarme, pero te callas.
¿Se acabaron los paseos y medianoches de rondines contando hadas?
¿Estuve ausente tanto tiempo? ¿Y tus alas, donde están tus alas?
Pero no comprendo ¿que pasó con los luceros, con las aves, con los cuentos?
¿Un día se fueron? eso no es posible ¡Tú dijiste que lo bello era eterno!
(Y yo me lo creí, yo lo di por cierto)
¿Es una prueba que impones? Morí una vez ¿soportaría morir dos veces?
Aprendí a escucharte aunque no hables, pero ¿porque la vida me da reveces?
Tú silencio se me clava y hace eco en mi garganta, ya no fluye, ya no pasa,
ya no me surgen palabras, solo remansos de llanto y rosarios de lágrimas...
(Vuelve, yo te espero, yo te quiero, aún callada...)
ya no me cuentas cosas de hombres valientes librando batallas,
ya no me dices que la vida pasa dejando semilleros de esperanzas,
te quedas inmóvil mirándome, a punto de hablarme, pero te callas.
¿Se acabaron los paseos y medianoches de rondines contando hadas?
¿Estuve ausente tanto tiempo? ¿Y tus alas, donde están tus alas?
Pero no comprendo ¿que pasó con los luceros, con las aves, con los cuentos?
¿Un día se fueron? eso no es posible ¡Tú dijiste que lo bello era eterno!
(Y yo me lo creí, yo lo di por cierto)
¿Es una prueba que impones? Morí una vez ¿soportaría morir dos veces?
Aprendí a escucharte aunque no hables, pero ¿porque la vida me da reveces?
Tú silencio se me clava y hace eco en mi garganta, ya no fluye, ya no pasa,
ya no me surgen palabras, solo remansos de llanto y rosarios de lágrimas...
(Vuelve, yo te espero, yo te quiero, aún callada...)
::