Hace años que no miro el reloj,
cada mañana al levantarme,
desde mi ventana,
levanto la vista a los cielos,
y siempre está ahí el lucero del alba,
El heraldo del sol.
Es el preludio de un nuevo día,
desde que te conocí algo cambió,
ya no miro ni al cielo ni a los infiernos.
Tú eres el heraldo del nuevo día,
cada día temo no encontrarte.
Y que el sol no salga,
y el día quede cerrado y muerto.
cada mañana al levantarme,
desde mi ventana,
levanto la vista a los cielos,
y siempre está ahí el lucero del alba,
El heraldo del sol.
Es el preludio de un nuevo día,
desde que te conocí algo cambió,
ya no miro ni al cielo ni a los infiernos.
Tú eres el heraldo del nuevo día,
cada día temo no encontrarte.
Y que el sol no salga,
y el día quede cerrado y muerto.
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