guerrero verde
Poeta veterano en el portal.
El jardín es grande,
Tan grande como la última vez.
Hace frío y bruma.
Las manos están blancas,
la luna está cuajada sin una nube.
Es indistinto el deseo;
empírico y falaz.
Autentico aunque sigue el rito
como sangre fuera de venas.
Las pisadas no delatan,
solo andan los pies, solo flotan,
y sin estela de aroma
el brillo del metal
como faro alumbra la acción penal.
Tan suave y flácida sobre la seda.
Tan bella y mansa sobre su cama,
sobre el cuadrilátero donde se hace ficto el amar.
Hay regalos para ella.
Hay público mudo,
sin sentidos ni querella.
Hay tres muertos
con ojos de muñeca,
con cristales para que simulen brillo vivo.
Suenan los violines y cellos de mi corazón.
Suena su susto.
Se clava la jeringa en su cuello
quedando inertes sus miembros
y llano su cuerpo como lienzo.
No segrega fluidos de libido,
no hay placer, ni éxtasis en ella.
Mas yo soy dios híbrido,
yo, yo soy gloria y soledad dentro de ella.
Cada vena, cada torrente se corta,
se abre con estilo mariposa.
Salen lágrimas y las recojo en la copa.
La bendigo y libo al verla perder cada gota,
al verla sangrar sobre una seda negra
A la luz de la luna la sangre es azabache.
De la luz de la luna viene la muerte y la busca.
A la luz del sol sólo seré actor del ayer
y dios cada noche de luna.
Tan grande como la última vez.
Hace frío y bruma.
Las manos están blancas,
la luna está cuajada sin una nube.
Es indistinto el deseo;
empírico y falaz.
Autentico aunque sigue el rito
como sangre fuera de venas.
Las pisadas no delatan,
solo andan los pies, solo flotan,
y sin estela de aroma
el brillo del metal
como faro alumbra la acción penal.
Tan suave y flácida sobre la seda.
Tan bella y mansa sobre su cama,
sobre el cuadrilátero donde se hace ficto el amar.
Hay regalos para ella.
Hay público mudo,
sin sentidos ni querella.
Hay tres muertos
con ojos de muñeca,
con cristales para que simulen brillo vivo.
Suenan los violines y cellos de mi corazón.
Suena su susto.
Se clava la jeringa en su cuello
quedando inertes sus miembros
y llano su cuerpo como lienzo.
No segrega fluidos de libido,
no hay placer, ni éxtasis en ella.
Mas yo soy dios híbrido,
yo, yo soy gloria y soledad dentro de ella.
Cada vena, cada torrente se corta,
se abre con estilo mariposa.
Salen lágrimas y las recojo en la copa.
La bendigo y libo al verla perder cada gota,
al verla sangrar sobre una seda negra
A la luz de la luna la sangre es azabache.
De la luz de la luna viene la muerte y la busca.
A la luz del sol sólo seré actor del ayer
y dios cada noche de luna.