Anna Politkóvskaya
Poeta fiel al portal
Donde se estrecha el camino
el sol está muy cabreado
con las nubes, cada vez más espesas,
y lleva en huelga de hambre
desde que el tiempo
optó por irse de juerga.
De tan quemadas que estaban,
por no admirar ya nadie su belleza,
las estrellas han decidido apagarse
definitivamente.
La luna, al no verse reflejada,
ha emigrado en busca de trabajo
y la noche, que se ha sentido inútil,
ha decidido suicidarse
ahogándose en el mar; desde entonces,
el mar no levanta cabeza,
hundido como está en una depresión
de hipocampo, al saber que nunca volverá
a recuperar su color azul.
El bosque se niega a respirar
porque el aire no se lava nunca,
debido a que la brisa le ha abandonado
por jugarse el oxígeno en los casinos.
Como las flores se han vuelto negras
las abejas en paro se dedican a molestar,
con razón, a los zánganos y a la reina.
El día se está pensando si refugiarse
en una cueva y convertirse en anacoreta
y el pobre eco, que todo repetía como un loro,
ahora es un ateo convencido
que lanza blasfemias sin parar contra los hombres.
el sol está muy cabreado
con las nubes, cada vez más espesas,
y lleva en huelga de hambre
desde que el tiempo
optó por irse de juerga.
De tan quemadas que estaban,
por no admirar ya nadie su belleza,
las estrellas han decidido apagarse
definitivamente.
La luna, al no verse reflejada,
ha emigrado en busca de trabajo
y la noche, que se ha sentido inútil,
ha decidido suicidarse
ahogándose en el mar; desde entonces,
el mar no levanta cabeza,
hundido como está en una depresión
de hipocampo, al saber que nunca volverá
a recuperar su color azul.
El bosque se niega a respirar
porque el aire no se lava nunca,
debido a que la brisa le ha abandonado
por jugarse el oxígeno en los casinos.
Como las flores se han vuelto negras
las abejas en paro se dedican a molestar,
con razón, a los zánganos y a la reina.
El día se está pensando si refugiarse
en una cueva y convertirse en anacoreta
y el pobre eco, que todo repetía como un loro,
ahora es un ateo convencido
que lanza blasfemias sin parar contra los hombres.
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