Entre los besos sin prisa
llegó la madrugada.
La luz se fue filtrando,
pintando de rayas blancas
nuestra colcha arrugada,
mientras que Morfeo silencioso,
nos llevo a su reino
sin que nosotros lo notáramos.
El sol se incendio
rozando el cielo de rojo.
Pegada a ti
sentí el calor de tu cuerpo
y del sol que se coló
como un tímido mirón,
con su fuerte luz
empeñado en despertarnos
con besos cálidos,
cantos del medio día
y de cigarras
llegó la madrugada.
La luz se fue filtrando,
pintando de rayas blancas
nuestra colcha arrugada,
mientras que Morfeo silencioso,
nos llevo a su reino
sin que nosotros lo notáramos.
El sol se incendio
rozando el cielo de rojo.
Pegada a ti
sentí el calor de tu cuerpo
y del sol que se coló
como un tímido mirón,
con su fuerte luz
empeñado en despertarnos
con besos cálidos,
cantos del medio día
y de cigarras