sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
El infierno del Unicornio,
sus alas eran espejos,
se volvían de un amor en el fuego,
era la brisa de su ardor rojo,
entre vivas llamas de color oro,
era así cuando se vino el ritmo,
era como apuntaba su altura,
volando entre su aventura,
era como se describía su fuerza sagrada,
y a la misma vez su poder de sueño y del tiempo.
sus alas eran espejos,
se volvían de un amor en el fuego,
era la brisa de su ardor rojo,
entre vivas llamas de color oro,
era así cuando se vino el ritmo,
era como apuntaba su altura,
volando entre su aventura,
era como se describía su fuerza sagrada,
y a la misma vez su poder de sueño y del tiempo.
Última edición: