poetakabik
Poeta veterano en el portal
El infinito no está en las estrellas,
ni en el temblor sin fin del universo,
sino en la mente, donde las más bellas
ideas nacen sin atarse al verso.
Allí, en la vasta luz del pensamiento,
se cruzan los instantes y los sueños,
la vida es un reflejo, un movimiento,
de ecos que arden sin tiempos ni dueños.
La memoria es un mar interminable
donde el ayer se funde con lo eterno,
un mapa sin final, inabarcable,
que escribe el alma desde su interno.
No hay más límite que el que uno se impone,
ni más prisión que el miedo a recordarse,
pues quien se entrega al flujo que dispone
su ser al infinito… puede hallarse.
Pensar es trascender cada frontera,
vivir es abrazar lo que no acaba,
y en la raíz sin fondo de la espera,
el todo se revela y no se acaba.
ni en el temblor sin fin del universo,
sino en la mente, donde las más bellas
ideas nacen sin atarse al verso.
Allí, en la vasta luz del pensamiento,
se cruzan los instantes y los sueños,
la vida es un reflejo, un movimiento,
de ecos que arden sin tiempos ni dueños.
La memoria es un mar interminable
donde el ayer se funde con lo eterno,
un mapa sin final, inabarcable,
que escribe el alma desde su interno.
No hay más límite que el que uno se impone,
ni más prisión que el miedo a recordarse,
pues quien se entrega al flujo que dispone
su ser al infinito… puede hallarse.
Pensar es trascender cada frontera,
vivir es abrazar lo que no acaba,
y en la raíz sin fondo de la espera,
el todo se revela y no se acaba.