Alfredo Grajales Sosa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un verso quise escribir
y no tuve inspiración,
ni poquita ni un montón
y mejor me fui a dormir.
Sólo me puse a reír
pues tampoco tenia sueño,
y era en vano todo empeño
para el sueño conciliar:
ni mil borregos contar ,
tansolo frunces el ceño .
Papel y lápiz tomé
tratando el verso escribir,
¿por qué no puedo dormir?
yo sólo me pregunté.
A mi interior me asomé
tratando hayar un indicio
del por qué de mi suplicio
si sueño tenia un montón
y al no encontrar la razón
pensé,¿será maleficio?.
Pues ni un millón de borregos
es suficiente contar,
ni aunque vuelvas a empezar
o al cielo eleves tus ruegos.
Esos sueños andariegos
de tu cuerpo están distantes,
aunque tu sientas bastantes
ganas ya de estar roncando,
borregos sigas contando
tus sueños siguen errantes.
Cual si fuera un elefante
nada puede detenerlo,
junto a ti quisieras verlo
más tu sueño anda distante.
En tu mente galopante
sin que logres conciliarlo,
y en una caja guardarlo
a ese sueño tan rejego,
o cuentes mil y a un borrego
no consigues atraparlo.
Te sientes desesperar
porque no puedes dormir,
no hayas a quien acudir
eres capaz de matar.
A otro su sueño robar
con afán de estar tranquilo,
con la cordura en un hilo
pues ya casi es madrugada,
y tú no has dormido nada
es muy cierto, no vacilo.
De mi mente un orificio
pudiera abierto quedar
y haya logrado escapar
el sueño por un resquicio.
Cual si fuera un artificio
o cuestiones del demonio,
pues listo pa'l manicomio
solo quieres arrancar,
a gusto quieres roncar
así es el maldito insomnio.
y no tuve inspiración,
ni poquita ni un montón
y mejor me fui a dormir.
Sólo me puse a reír
pues tampoco tenia sueño,
y era en vano todo empeño
para el sueño conciliar:
ni mil borregos contar ,
tansolo frunces el ceño .
Papel y lápiz tomé
tratando el verso escribir,
¿por qué no puedo dormir?
yo sólo me pregunté.
A mi interior me asomé
tratando hayar un indicio
del por qué de mi suplicio
si sueño tenia un montón
y al no encontrar la razón
pensé,¿será maleficio?.
Pues ni un millón de borregos
es suficiente contar,
ni aunque vuelvas a empezar
o al cielo eleves tus ruegos.
Esos sueños andariegos
de tu cuerpo están distantes,
aunque tu sientas bastantes
ganas ya de estar roncando,
borregos sigas contando
tus sueños siguen errantes.
Cual si fuera un elefante
nada puede detenerlo,
junto a ti quisieras verlo
más tu sueño anda distante.
En tu mente galopante
sin que logres conciliarlo,
y en una caja guardarlo
a ese sueño tan rejego,
o cuentes mil y a un borrego
no consigues atraparlo.
Te sientes desesperar
porque no puedes dormir,
no hayas a quien acudir
eres capaz de matar.
A otro su sueño robar
con afán de estar tranquilo,
con la cordura en un hilo
pues ya casi es madrugada,
y tú no has dormido nada
es muy cierto, no vacilo.
De mi mente un orificio
pudiera abierto quedar
y haya logrado escapar
el sueño por un resquicio.
Cual si fuera un artificio
o cuestiones del demonio,
pues listo pa'l manicomio
solo quieres arrancar,
a gusto quieres roncar
así es el maldito insomnio.
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