alexjor
Poeta recién llegado
He oído el crepitante rugir de un corazón herido
entre la penumbra del vacio
y el silencio inerte de la noche,
cabalgando el horizonte de la miseria
deseo mi muerte,
es el cantar de un ángel caído
inmerso en el dolor y el sufrimiento,
he sentido su alma merodear mis versos
he profanado su recuerdo al abismo de mis sueños
pero aún así no soy perfecto,
la muerte me llama, me invita a ser
el príncipe de una tierra llamada
nada,
hoy vivo por ella y muero por tenerla
dime tu, ángel oscuro, te ofrezco mis sueños
te doy mi ser diluido en el dolor que agobia mi ser,
de que me sirve esta vida, si no la tengo
para que quiero esta alma
si ha muerto en el adiós de sus labios.
He probado la derrota y la mugre de la soledad
he buscado su rostro bajo lluvia de la desolación,
pero hoy gestado en mis cenizas, no encentro la luz
no encuentro la esperanza de un Dios en mis palabras,
por eso te he invocado a ti, entre las sombras de mi llorar
te he extendido mi mano, bajo mi dolor
si tan solo pudiera convertir este llanto en una risa de ella,
si tan solo me pudieras dar su imagen infinita
así tenga que darte mi alma desgarrada.
En la oscuridad mis lágrimas ahogaron mis palabras
el amor se marchitaba en mis manos,
solo tú puedes, devolver el tiempo y el aroma
solo tu entre las sombras de mi cabalgar,
heme aquí desangrado y aún así te puedo sentir
puedo oír tus palabras y sentir tu oscuridad
en el galope del viento quebrando los recuerdos,
entregar mi alma, hacer un trueque, a todo estoy dispuesto
con tal de que mi mano pueda acariciar su rostro...
rostro que ilumina mi vida con cada sonrisa
que ahora se ha vuelto en un puñal doloroso de recuerdos.
Esta es la noche en que la perdí
y la misma en que te suplique que me la devuelvas,
¿Señor dónde estás?, no me hagas caer en la tentación
¿Señor donde esta? Sin ella no puedo morir
sin ella vagare por la eternidad, buscando su luz,
dime si dos mundos pueden perderse y ahogarse en el dolor
¿Señor devuélvemela?...sin ella me perderé,
Ahora inmerso en la oscuridad de su adiós
he de invocar su presencia
he de dar mi ser mi alma
por su rostro sus risas a ti oscuridad inmensa.