Orfelunio
Poeta veterano en el portal
El laurel y los perros
La noche es plácida,
ni frío ni calor,
la avenida iluminada,
poco tráfico,
algún señor...
Y en el fondo unas sombras,
unas sombras y el amor;
pocas luces,
solo una
es la luna y su farol.
Bajo un árbol
enamorados pensamientos,
dos latidos
y un querer,
de unos seres que mordidos
buscan cielos con su miel.
Llegué a tiempo
y fui atrevido,
que pensaba que pensé,
y eran perros,
eran perros los quejidos,
eran perros y un laurel.
La noche es plácida,
ni frío ni calor,
la avenida iluminada,
poco tráfico,
algún señor...
Y en el fondo unas sombras,
unas sombras y el amor;
pocas luces,
solo una
es la luna y su farol.
Bajo un árbol
enamorados pensamientos,
dos latidos
y un querer,
de unos seres que mordidos
buscan cielos con su miel.
Llegué a tiempo
y fui atrevido,
que pensaba que pensé,
y eran perros,
eran perros los quejidos,
eran perros y un laurel.
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