alfredo ajo gonzalez
Poeta fiel al portal
Una penumbra invade la casa,
la tarde no se para, todo lo arrastra,
nos duermen las horas,
y la humedad última nos envuelve
con su sombra y su lluvia;
nuevo será el trance.
la tarde no se para, todo lo arrastra,
nos duermen las horas,
y la humedad última nos envuelve
con su sombra y su lluvia;
nuevo será el trance.
Corres a refugiarte en tus recuerdos.
Sales a perseguir esperanzas.
Pero ya la tarde te alcanza,
te besa húmeda, cierras los ojos
y te entregas a la última aventura:
la nunca descrita, la más pura.
Sales a perseguir esperanzas.
Pero ya la tarde te alcanza,
te besa húmeda, cierras los ojos
y te entregas a la última aventura:
la nunca descrita, la más pura.
Todo lo dicho aquí se para,
y la sabiduría del mundo calla,
los falsos profetas y los canallas,
son los únicos que hablan y roban
almas para sus iglesias de plata.
y la sabiduría del mundo calla,
los falsos profetas y los canallas,
son los únicos que hablan y roban
almas para sus iglesias de plata.