aniksun
Poeta adicto al portal
El cúmulo de "noes",
esa rara naturaleza,
agotó la razón,
asfixió la paciencia
de un encuentro desistido
entre el ruego y la apariencia;
y el alma dada ya no se recupera,
se olvida en el arcón de la memoria
engalanada de matojos
que esconden la grandeza
de unos sueños desdibujados
al final de la cena.
Y allí brotará, cuando mueran los amores,
la flor de la tristeza,
el llanto que no cesa,
la mueca fácil
y el gesto adusto
en la mañana gélida
sin abrazos que la quieran;
entonces sabrá que me ha perdido...
y entonces sabré que no me espera.
esa rara naturaleza,
agotó la razón,
asfixió la paciencia
de un encuentro desistido
entre el ruego y la apariencia;
y el alma dada ya no se recupera,
se olvida en el arcón de la memoria
engalanada de matojos
que esconden la grandeza
de unos sueños desdibujados
al final de la cena.
Y allí brotará, cuando mueran los amores,
la flor de la tristeza,
el llanto que no cesa,
la mueca fácil
y el gesto adusto
en la mañana gélida
sin abrazos que la quieran;
entonces sabrá que me ha perdido...
y entonces sabré que no me espera.