atos
Poeta recién llegado
Al compás de una lenta canción,
una lágrima dulce se fugó,
recorrió la mejilla hasta el mentón,
y se unió con otras dos.
El corazón no lo soportó,
un sollozo logró filtrarse,
y el alma cedió
cedió las penas al viaje.
Los parpados en rol de compuertas,
cortaron el paso a un rió salado,
y un recuerdo con dos cuerdas,
abrió las puertas soltando un llanto.
Todo fue inundado,
formando lagunas agrias,
las manos fregaron y fregaron,
y solo se ahogaron en profundidad salada.
Nadaron veloces,
las emociones mas altas,
y con hostiles roces,
molestaban el alma.
Repentinas y con leve respiración,
se corrieron las hojas del camino,
y al compás de otra canción,
regreso de lejos un alivio.
No se animo la sonrisa,
a limpiar con luz la casa,
y las manos lejos de la prisa,
secaron dos escurridizas lágrimas.
Nada tuvieron que retener,
los ojos sin sus ganas,
y se dejaron caer,
sobre la candidez de una almohada.
Y por los rincones de la habitación,
el sueño hizo un nido,
y con otra lenta canción
el corazón quedo dormido.
ATOS
una lágrima dulce se fugó,
recorrió la mejilla hasta el mentón,
y se unió con otras dos.
El corazón no lo soportó,
un sollozo logró filtrarse,
y el alma cedió
cedió las penas al viaje.
Los parpados en rol de compuertas,
cortaron el paso a un rió salado,
y un recuerdo con dos cuerdas,
abrió las puertas soltando un llanto.
Todo fue inundado,
formando lagunas agrias,
las manos fregaron y fregaron,
y solo se ahogaron en profundidad salada.
Nadaron veloces,
las emociones mas altas,
y con hostiles roces,
molestaban el alma.
Repentinas y con leve respiración,
se corrieron las hojas del camino,
y al compás de otra canción,
regreso de lejos un alivio.
No se animo la sonrisa,
a limpiar con luz la casa,
y las manos lejos de la prisa,
secaron dos escurridizas lágrimas.
Nada tuvieron que retener,
los ojos sin sus ganas,
y se dejaron caer,
sobre la candidez de una almohada.
Y por los rincones de la habitación,
el sueño hizo un nido,
y con otra lenta canción
el corazón quedo dormido.
ATOS