Julius 1200
Poeta fiel al portal
Si no hay desiertos en las encrespadas olas
del malecón, seguro estarás aguardando.
Si no hay infiernos en los fuegos celestes,
habrá un molde inventado para reavivar
tu amor en mi amor.
Si hay asombro en tu ardor infatigable
sobre moldes inventados de vientos cantores,
podremos retornar a la pausa cristalina
sin caer en el desorden de la estirpe.
Como hombre exclamaré mi amor en tu
agraciada presencia...
Y no habrá migajas de metal en mi garganta,
y no habrá llanto que deshaga tu esperanza.
El Lucero asomará feliz entre los mimbres,
regando con su brillo el sol de la noche,
entretanto la plaza inundará con un manto
licuado, la extensión florecida de verdores.
del malecón, seguro estarás aguardando.
Si no hay infiernos en los fuegos celestes,
habrá un molde inventado para reavivar
tu amor en mi amor.
Si hay asombro en tu ardor infatigable
sobre moldes inventados de vientos cantores,
podremos retornar a la pausa cristalina
sin caer en el desorden de la estirpe.
Como hombre exclamaré mi amor en tu
agraciada presencia...
Y no habrá migajas de metal en mi garganta,
y no habrá llanto que deshaga tu esperanza.
El Lucero asomará feliz entre los mimbres,
regando con su brillo el sol de la noche,
entretanto la plaza inundará con un manto
licuado, la extensión florecida de verdores.