murdock
Poeta adicto al portal
No hay retazos de mantel sobre tu puerta
El sol calcinante no me deja llegar a ella
No los dejaba para causarte molestias
Es solo que devolvía la manta
Con la que me enseñaste a querer los días
Pero cada vez que me acercaba
Con la tela que me entregaste aquel día
Las nubes no me dejaban llegar al portal
Con truenos y relámpagos destrozaban
El mantel sobre el que tendiste mi vida
Llegaban entonces pedazos que recogía
Cuando las estrellas me permitían
Cruzar por tu patio a escondidas
Para remendar la tela
E intentar devolverte al siguiente día
Hoy no hay retazos de mantel en el pórtico
Por qué lo he usado para sanar las heridas
Que me dejaron los relámpagos
De tus guardianes vaporosos
Porque quiero devolverte
El mantel completo
Cargado de la alegría con la que me serviste
En alimentos la vida aquel día
Pero es inútil porque no estas
Recogiste en tus maletas
El atardecer el árbol y tu sonrisa
Te las llevaste dejando el calcínate sol del medio día
Dejando nubes tormentosas en la tarde
Y cómplices estrellas que acompañan la nostalgia
De verte de nuevo sonreída
El sol calcinante no me deja llegar a ella
No los dejaba para causarte molestias
Es solo que devolvía la manta
Con la que me enseñaste a querer los días
Pero cada vez que me acercaba
Con la tela que me entregaste aquel día
Las nubes no me dejaban llegar al portal
Con truenos y relámpagos destrozaban
El mantel sobre el que tendiste mi vida
Llegaban entonces pedazos que recogía
Cuando las estrellas me permitían
Cruzar por tu patio a escondidas
Para remendar la tela
E intentar devolverte al siguiente día
Hoy no hay retazos de mantel en el pórtico
Por qué lo he usado para sanar las heridas
Que me dejaron los relámpagos
De tus guardianes vaporosos
Porque quiero devolverte
El mantel completo
Cargado de la alegría con la que me serviste
En alimentos la vida aquel día
Pero es inútil porque no estas
Recogiste en tus maletas
El atardecer el árbol y tu sonrisa
Te las llevaste dejando el calcínate sol del medio día
Dejando nubes tormentosas en la tarde
Y cómplices estrellas que acompañan la nostalgia
De verte de nuevo sonreída