Bebes láminas de amor, y entre aguas de madre orilleas sus lindes, acariciando con lenguas de vida el milagro que despierta. Amanece al camino, alza el vientre y respira, vive sueños y roza el dolor, y sigue, empieza. Al caer levántate, no te olvides, búscate, y cuando seas, sigue; a tu lado, Nosotros. Grita tu vida, mírales, arranca tu suerte, confía en ti, no acabes, sólo sigue ... ya todos saben que en Él estás tú.