Agua
Poeta asiduo al portal
El momento del adiós
será siempre parecido.
Siempre será como enterrarme
espadas con enorme filo...
Y aunque sea temporal
y siempre regreses
no puedo evitar
sufrir al no verte
te dibujo a la distancia
mientras te alejas,
parece que el día está más nublado
cuando me dejas...
....porque el momento del adiós
será siempre parecido.
Siempre será como enterrarme
espadas con enorme filo.
Y aunque en un par de días
yo vuelva a acariciarte
siempre será muy difícil
tener que dejarte,
pues eso significan
varias noches desnuda...
... Desnuda de tus abrazos
y en la inmensidad más cruda.
Porque el momento del adiós
siempre será parecido.
Siempre será como enterrarme
espadas con enorme filo.
Y aunque tenga en mi piel grabadas
todas tus dulces caricias
por las noches solitarias
me invadirá la avaricia
y querré todos tus besos
y querré tus abrazos.
Cuando te vas me quedo vacía,
como después de beber un vaso...
Porque el momento del adiós
siempre será parecido.
Siempre será como enterrarme
espadas con enorme filo.
Y aunque regreses mil veces
también te irás las mismas.
Y te esperaré con volcanadas
de besos lascivos y caricias,
y al irte al día siguiente
volveré a sembrar la semilla
de la eterna espera atenta
a que vuelvas a mi vida.
Porque el momento del adiós
siempre será parecido.
Siempre será como después de amarme
envolverme en un cruel castigo.
----------
Macarena V. Quevedo
Agua
será siempre parecido.
Siempre será como enterrarme
espadas con enorme filo...
Y aunque sea temporal
y siempre regreses
no puedo evitar
sufrir al no verte
te dibujo a la distancia
mientras te alejas,
parece que el día está más nublado
cuando me dejas...
....porque el momento del adiós
será siempre parecido.
Siempre será como enterrarme
espadas con enorme filo.
Y aunque en un par de días
yo vuelva a acariciarte
siempre será muy difícil
tener que dejarte,
pues eso significan
varias noches desnuda...
... Desnuda de tus abrazos
y en la inmensidad más cruda.
Porque el momento del adiós
siempre será parecido.
Siempre será como enterrarme
espadas con enorme filo.
Y aunque tenga en mi piel grabadas
todas tus dulces caricias
por las noches solitarias
me invadirá la avaricia
y querré todos tus besos
y querré tus abrazos.
Cuando te vas me quedo vacía,
como después de beber un vaso...
Porque el momento del adiós
siempre será parecido.
Siempre será como enterrarme
espadas con enorme filo.
Y aunque regreses mil veces
también te irás las mismas.
Y te esperaré con volcanadas
de besos lascivos y caricias,
y al irte al día siguiente
volveré a sembrar la semilla
de la eterna espera atenta
a que vuelvas a mi vida.
Porque el momento del adiós
siempre será parecido.
Siempre será como después de amarme
envolverme en un cruel castigo.
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Macarena V. Quevedo
Agua