sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando me levanto por la mañana
el mundo enciende su leyenda
mi alma reengancha al cielo
y florecen mis sentimientos
y ahí hay poesía
que arde en los labios del firmamento
y ahí donde los susurros cantan
y llegan las imágenes que se hacen eternas
los poetas no mueren jamás
mientras sus letras vigilan su inspiración
y el sueño se hace recuerdo
el beso que no morirá en la mejilla de la persona que queremos
el renacer que arde en el universo
y el mundo que atrae a la suerte
y explota la luz
se hacen los deseos
y se curva la inspiración
y no muere la luna
y allí llueve el sol
porque el mundo empieza a soplar
y de ahí el tiempo se hace leyenda
y se hace la noche cuando esta sopla las velas
y se enganchan las estrellas
en cadenas
hasta formar otra vida
que derrite nuestra alma
y ahí donde el sol y la luna se besan
se hace el eclipse donde dos bocas se muerden de pasión
y ahí la poesía se hace la guía espiritual
que nos desnuda el cuerpo
y nos convierte en lobos
y aullamos en el deseo
y nos fundimos de energía
y más allá de todo
seremos esclavos del deseo
clavando nuestros ojos
entre nuestras palabras
habitando entre el alma
y rozándonos entre nuestros cuerpos
así habremos conseguido el arte pasional
que nos lleva hasta el infinito
convertidos en letras que no se suicidan
entre el sudor de sus frases.