EL NICHO
¡Que poco ocupa un muerto,
cuando en vida llenó tanto¡.
De cemento el rectángulo frío,
roto el silencio, entero amargo;
que entrando llenó de gris chasquido,
el cadáver en su infinito letargo.
Nada más que cuatro flores
cuatro flores, nada más;
quien en vida tuvo soles
y en sus ojos tanta mar.
¡Que poco ocupa un muerto,
cuando en vida llenó tanto¡.
Vida yerma, de vacíos llena;
la esperanza entera hipotecada,
sueños liberados de quimeras;
a la muerte ya, la vida entregada.
Yo me lleno de espanto,
sufriendo mi destino;
quiero morir descalzo,
y volar desnudo, al ser divino...
¡Que poco ocupa un muerto,
cuando en vida llenó tanto¡
¡Que poco ocupa un muerto,
cuando en vida llenó tanto¡.
De cemento el rectángulo frío,
roto el silencio, entero amargo;
que entrando llenó de gris chasquido,
el cadáver en su infinito letargo.
Nada más que cuatro flores
cuatro flores, nada más;
quien en vida tuvo soles
y en sus ojos tanta mar.
¡Que poco ocupa un muerto,
cuando en vida llenó tanto¡.
Vida yerma, de vacíos llena;
la esperanza entera hipotecada,
sueños liberados de quimeras;
a la muerte ya, la vida entregada.
Yo me lleno de espanto,
sufriendo mi destino;
quiero morir descalzo,
y volar desnudo, al ser divino...
¡Que poco ocupa un muerto,
cuando en vida llenó tanto¡