margotdelcastillo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Jorge Antonio el guerrero,
parido de noche
en el límite de la velocidad y la lluvia,
abrió sus ojos grandes
un veintiuno de septiémbre.
El no deseado irrumpió a la vida,
con el verdor de los sauces,
abriéndo diálogos de leche y risas.
El no deseado,
el deseado por siempre..
pequeño gran guerrero
del corazón.
parido de noche
en el límite de la velocidad y la lluvia,
abrió sus ojos grandes
un veintiuno de septiémbre.
El no deseado irrumpió a la vida,
con el verdor de los sauces,
abriéndo diálogos de leche y risas.
El no deseado,
el deseado por siempre..
pequeño gran guerrero
del corazón.