Capitán Chorazo
Poeta recién llegado
El Ocaso de un Amor Otoñal
Igual como se nos enchina la piel
al rayar con un metal sobre de un vidrio
así se ha erizado la mía
al verte llegar en mi otoñal hastío.
Así como aparece el rocío matutino
que con timidez humedece las flores
y va abriendo sus pétalos al destino,
soy una solitaria gotita de pluvial sereno
que acariciando va a sus hojas de colores
en un romance que se antoja eterno
y despierta alegre a sus retoños
amoroso al final de nuestro otoño
queriendo besar a tu rostro tierno.
Y al tenerte cerca de mí yo me preguntó:
¿Qué he hecho para merecerte?
¿Ofrecerte amor?... ¡Eso cualquiera lo haría!
¿Robar tiempo al tiempo para adorarte?
Porque yo te amo, ¿Obligada estás a amarme?
entonces, ¿Tan solo es por que te nacería?
tu amor me has brindado en mi soledad
y ante tu belleza brotó sincera mi verdad;
¡Nada he hecho para merecerte!
¿Aun así me amas?... ¡Bendita sea mi suerte!
¿Y yo porqué te amo?, ¡Eso es más complejo!
Soy una gota de agua que cayó en tu mar
simple reflejo que brotó en tu manantial
una humilde nota del chanson de un madrigal
la nostalgia que dejó una estrella fugaz
pétalo que acaricia a tu rostro virginal
y a quien se te consagró en la pila bautismal.
Y por tal, no puedo decirte ya más nada...
Te amo, porque tú estás de mi también enamorada
te necesito, porque después de ti ya no hay más nada
mi motivo de vivir, se llama simplemente tú
los días grises, junto a ti se tiñen más de azul
y porque en tus arrebatos de locura
cuando te alejas de mi sin razón y de repente
me doy cuenta de que sin ti todo es tortura
y tu presencia me reanima nuevamente.
Pero te diré esto atendiendo a tu reclamo...
Al final, ¡Piensa lo que quieras!
¡Me importa poco si me creyeras!
porque simplemente ¡Yo te amo!
y antes de entrar a nuestro epilogo invernal
tu eres vidrio y yo metal,
permite que mi piel rechine sobre tu piel
y no pensemos en los piquetes de una abeja
mejor pensemos del panal gozar su miel
que no habrá nada que nos cause tanto mal
que ver que la pasión se aleja
en lo que fue... ¡El ocaso de un amor otoñal!
El más odiado por unos, y más amado y deseado por otras
El único, el sensacional, el extraordinario
EL CAPITÁN CHORAZO
Copyraight
Derechos Reservados
Poema y Personaje
Tess 281056
Igual como se nos enchina la piel
al rayar con un metal sobre de un vidrio
así se ha erizado la mía
al verte llegar en mi otoñal hastío.
Así como aparece el rocío matutino
que con timidez humedece las flores
y va abriendo sus pétalos al destino,
soy una solitaria gotita de pluvial sereno
que acariciando va a sus hojas de colores
en un romance que se antoja eterno
y despierta alegre a sus retoños
amoroso al final de nuestro otoño
queriendo besar a tu rostro tierno.
Y al tenerte cerca de mí yo me preguntó:
¿Qué he hecho para merecerte?
¿Ofrecerte amor?... ¡Eso cualquiera lo haría!
¿Robar tiempo al tiempo para adorarte?
Porque yo te amo, ¿Obligada estás a amarme?
entonces, ¿Tan solo es por que te nacería?
tu amor me has brindado en mi soledad
y ante tu belleza brotó sincera mi verdad;
¡Nada he hecho para merecerte!
¿Aun así me amas?... ¡Bendita sea mi suerte!
¿Y yo porqué te amo?, ¡Eso es más complejo!
Soy una gota de agua que cayó en tu mar
simple reflejo que brotó en tu manantial
una humilde nota del chanson de un madrigal
la nostalgia que dejó una estrella fugaz
pétalo que acaricia a tu rostro virginal
y a quien se te consagró en la pila bautismal.
Y por tal, no puedo decirte ya más nada...
Te amo, porque tú estás de mi también enamorada
te necesito, porque después de ti ya no hay más nada
mi motivo de vivir, se llama simplemente tú
los días grises, junto a ti se tiñen más de azul
y porque en tus arrebatos de locura
cuando te alejas de mi sin razón y de repente
me doy cuenta de que sin ti todo es tortura
y tu presencia me reanima nuevamente.
Pero te diré esto atendiendo a tu reclamo...
Al final, ¡Piensa lo que quieras!
¡Me importa poco si me creyeras!
porque simplemente ¡Yo te amo!
y antes de entrar a nuestro epilogo invernal
tu eres vidrio y yo metal,
permite que mi piel rechine sobre tu piel
y no pensemos en los piquetes de una abeja
mejor pensemos del panal gozar su miel
que no habrá nada que nos cause tanto mal
que ver que la pasión se aleja
en lo que fue... ¡El ocaso de un amor otoñal!
El más odiado por unos, y más amado y deseado por otras
El único, el sensacional, el extraordinario
EL CAPITÁN CHORAZO
Copyraight
Derechos Reservados
Poema y Personaje
Tess 281056